sábado, 16 de mayo de 2009

Gisela se ríe de videíto de Magaly recibiendo de sus manos un picatodo

Resulta irónico ver a Magaly Medina recibir un regalito (un picatodo) de manos de la mismísima ‘Señito’, gesto que siempre condenó y criticó al gremio de espectáculos, pero que en sus inicios aceptó agradecida y sonriente, tal y como aparece en un video de hace veinte años.El lanzamiento de la segunda temporada del ‘Aló, Gisela’, en la década del 80, convocó la presencia de toda la prensa especializada en un conocido hotel del Centro de Lima, entre ellos la redactora de una conocida revista del medio, que no era otra más que la ‘Urraca’, deseosa de cubrir los pormenores de dicho programa. “NO ME ACORDABA”Recordar esos momentos y el práctico electrodoméstico que le obsequió –con besito incluido– ahora causa gracia a Gisela Valcárcel, quien jamás imaginó que aquella mujer se convertiría luego en su peor enemiga. “Ha sido para mí toda una sorpresa, yo creo que ni ella ni yo nos acordábamos de eso, porque hasta hace tres días les hubiera dicho ‘es un hecho que no la conozco’...”, expresó la rubia a su salida de América Televisión, donde ayer coordinó detalles para lo que será el lanzamiento de su programa ‘El show de los sueños’.Escoltada por cuatro personas de seguridad que cuidaron de ella solo para cruzar la pista, la animadora hizo memoria y coincidió en que fue un hecho anecdótico.FUE EN EL 89“Recordaba solamente haberla visto, alguna vez, en un pasadizo o en el aeropuerto, pero eso sucedió al segundo año del ‘Aló Gisela’, como he podido ver en el video, cuando Guille toma la producción del programa en el año 89”, señaló la Valcárcel quien calienta motores para reaparecer este 23 con un nuevo reality musical. (M. Alva)DatazoLa figura televisiva intentó despistar a los hombres de prensa a través de su chofer, pero al verse descubierta no le quedó más que hablar

Solo lloré por mi madre y Ney Guerrero

Salió a la venta el libro El precio de ser Magaly Medina mi verdad en la cárcel. En un poco más de 200 páginas, la polémica conductora hace algunas confesiones como el llanto que soltó cuando tuvo que dar la noticia de su encierro(a través de la radio) a su madre y por su productor Ney Guerrero al ver que era jaloneado del juzgado rumbo a la carceleta de Palacio de Justicia. Ambas situaciones se suscitaron, horas antes de cruzar el umbral de Santa Mónica, pues ahí asegura que no derramó ni una lágrima.
“(…) Pensé que mi madre estaría escuchando la radio. Ella suele prenderlo minutos antes de mi programa y escucha un cachito de Rosa María (…) En un momento de la conversación (con Palacios) no pude más. Me salió lo humana.. entonces Ney me llamó a un rincón y dijo ¡Como vuelvas a llorar otra vez!... Tú con la frente en alto porque tú no has matado a alguien. ¿Has matado a alguien?”, cuenta Medina.
En otro capítulo de la publicación también confirma (pues Enemigos Íntimos propaló imágenes grabadas desde un celular ) que lloró cuando vio que Ney Guerrero era subido a la combi enmarrocado en las manos. “(…) Veía que a Ney lo traían enmarrocado y a pie. ¿Cómo es posible que lo traigan así, como si fuera carne para el matadero?.. Apenas Ney subió al carro le pregunté: Neicito ¿te pasó algo, te hicieron algo?. Entonces se me salieron las lágrimas”.
Es irónica ante la ausencia de Ericka Beleván en penal de Ney Guerrero
En casi toda la publicación Magaly Medina se refiere muchas veces a su productor Ney Guerrero. Desde que le leyeron la sentencia, el momento de su traslado a la carceleta del Palacio de Justicia y luego la despedida que se dieron cuando enrumbaron cada quién a sus penales: Ella a Santa Mónica y él a San Jorge.
En un capítulo del libro, Medina, hace referencia a las visitas que recibía en el penal. Todas ellas bajo el filtro de sus asistentas y las autoridades del penal. Sin embargo también hace referencia que ella mandaba a dichas asistentes a que visiten a Ney en el penal San Jorge. “(…) La única familia que tenía era nosotros.. Ney no quiso que su enamorada fuese a prisión a verlo. A pesar de esto, ella fue a visitarlo el último mes”.

jueves, 14 de mayo de 2009

Video revela inédito encuentro entre Gisela y Magaly




Magaly Medina y Gisela Valcárcel, acaso las archienemigas más populares de la televisión peruana, tuvieron un encuentro a finales de los ochenta, inédito hasta la noche de ayer, cuando el programa “Enemigos Íntimos” difundió el video donde las presentadoras no sólo se encuentran sino que también se saludan, abrazan y besan sin presagiar que años más tarde no podrían ni verse.
El encuentro Valcárcel-Medina se produjo en una cena organizada por el programa “Aló Gisela”, donde la “señito” premió a todos los periodistas de espectáculos con una serie de artículo. En dicha cena, Magaly ganó un electrodoméstico que le fue entregado por la propia Gisela, quien además del regalo le dio un beso y abrazo.
“Un picadoto es para el número 32928 que pertenece a la Magaly Medina de la revista ‘Oiga’. Es un miniprocesador todavía”, se escucha decir a Valcárcel con su característico timbre vocal, quien aparece sentada en la mesa de honor junto a su productor de ese entonces, el desaparecido Guillermo “Guille”, con quien se impuso en la TV local como “la reina del mediodía”.

Magaly revela sus primeros días de encierro en Santa Mónica


Magaly Medina adelantó en su revista algunos extractos del libro El precio de ser Magaly Medina: mi verdad en la cárcel, que saldrá a la venta el próximo viernes. La figura de ATV revela que purgó condena en una celda de dos por dos solo con un camarote, sin ninguna compañía por temor a que le hagan daño. Asimismo confiesa que durmió en una cama de tablillas y sintió asco cuando pisó la ducha.

En mi celda, había un colchón que me dio la gente del penal la primera noche. Luego mi familia me compró uno nuevo (…) mi cama era de tablillas, y cuando me levantaba me dolía mucho el cuerpo porque estas cedían (…) Paraba agarrándome la espalda porque siempre terminaba adolorida”.
Cuando me levanté el primer día fui al baño con mi toalla. Solo tenía un baño, un lavadero, una ducha. Tenía una cortina hongueada, era un asco. Fui la primera en bañarme y dije no me acostumbro (…) Abrí el baño, como lo haría en mi casa, para que el agua se caliente. Pero en este caso nunca se iba a calentar. El agua estaba helada”.

Su cariño por Mamá Fe
Magaly también destaca en el capítulo que presentó en su revista, el cariño que sintió por Mamá Fe, una de las presas más longevas del Santa Mónica y que goza del liderazgo entre las internas. “Con Mamá Fe hubo una simpatía y una química inmediatas, porque a mí la gente mayor me provoca mucha ternura y cariño. Yo nunca tuve abuelos, nunca los goce y siempre me he sentido bien con la gente mayor”.
Me parecía muy tierna y muy buena gente. Siempre me decía: Mamá ¿quieres un melocotoncito? Mamita, ¿ya cenaste?. Te habla con ese cariñoso acento que tienen las mamás de la Sierra, la mujer del Ande. Yo necesitaba”.